jueves, 22 de octubre de 2015

AMANECER

Por Martín Fernández, 21/10/2015

He visto amaneceres maravillosos, y seguramente existirán infinidad de ellos que no he tenido, ni tendré, oportunidad de disfrutar. Tan hermosos son, que llenan el alma y la rejuvenecen, luego del desgaste de mi cuerpo atormentado por una noche de solitaria espesura. Solo la compañía de tu ser frondoso se compara con dicha belleza, salvando mi alma de una profunda fisura, con solo el calor de tu cuerpo y de tus sedosos besos. Son tus abrazos los que calman mi tortura, cuando tus latidos susurran mi sueño y me sumergen en tu armonía. Presenciar el amanecer más maravilloso que pueda existir, tiene escaso sentido para mi vida, si en mis noches tu ausencia se impone, porque mi ser te ama con locura.


He visto amaneceres maravillosos, y seguramente veré algunos más; pero tu presencia absoluta en mi vida hace una gran diferencia, porque un amanecer es corto de tiempo, mientras que tu existencia en mi corazón es infinita. El día termina en el ocaso y da entrada a la sombra, transformándose la energía en un estado pasivo, siendo distinto tu presencia porque eres mi emoción intensa y perpetua. Por eso vivo sin miedo, sin sentir diferencias entre el día y la noche, porque vivo amándote siempre. 

lunes, 13 de julio de 2015

!BAJA LA TAPA DE LA POCETA!

Por Martín A. Fernández Ch. 11/07/2015


“Puedes pasar con confianza, va a verme limpiecita como un Sol, soy Yo, me aseo con limpiador de pocetas m.a.s., que desmancha más, que desinfecta más, que limpia más y no daña. Límpienos con limpiador de pocetas m.a.s.”


¿Cuándo nuestras mujeres entenderán que desde niños nos han engañado sobre la importancia de bajar la tapa de la poceta?. Esta publicidad, inolvidable por cierto, nos inculcó que la poceta habla y que además nos invita amablemente a visitarla para que apreciemos su brillantez, para lo cual, solo puede ser con la tapa arriba.

Entienda que nos programaron para eso desde muy temprana edad, en una época que las propagandas eran un entretenimiento fabuloso, hasta mejor que las novelas, series y películas refritas. En aquel entonces, la televisión era la mejor herramienta que nuestras madres tenían para mantenernos quietos y atontarnos para que nuestra inventiva estuviese en su mínima expresión, éramos víctimas de estos mensajes que solo tenían la intención de lavarnos el cerebro.

Ahora que somos adultos, o niños grandes como nos dicen ustedes, nos piden que reprogramemos nuestra conducta para mantener la tapa de la poceta abajo, como si fuera tan fácil. Dicha costumbre la tenemos incrustada en el tálamo, hipotálamo y la amígdala de nuestro cerebro, como una instrucción trivial y esencial para nuestras reacciones emocionales de supervivencia.

Sin intención de ofenderlas, ni mucho menos, a veces he llegado a pensar que sus reclamos tienen un tinte de envidia, el cual se origina por la gracia que Dios nos dió de poder orinar parados, siendo esto una fabulosa ventaja. Ahora bien, ¿Por qué esa rabia con nosotros?, ¿Qué culpa tenemos?, ¿Por qué tenemos que inclinarnos para levantar la tapa y al terminar volverla a cerrar?, ¿Por qué no van a quejarse con el creador?, quien seguramente les dirá que así como se comen las maduras, también les toca algunas verdes. Adicionalmente, como si no fuera suficiente dicha imposición, también nos piden que nos sentemos para orinar, es decir, que dejemos a un lado nuestra dignidad de “machos”, con el único propósito de hacernos sufrir como ustedes.

No pretendo con este escrito excusarnos por nuestra equivocada programación o pedirles que respeten nuestra naturaleza básica de “machos”, pero sería reconfortante un poquito de comprensión, que entiendan que tenemos baja capacidad de seguir instrucciones (sobre todo las que vienen de ustedes), que el orden y la limpieza no es nuestro fuerte, en fin, que definitivamente no hayamos razón alguna por la cual debemos mantener abajo la tapa de la poceta. Sin embargo, somos tan nobles que doblegamos para complacerlas, simplemente porque las amamos y, después de todo, estamos seguros que lo hacen con buena intención, ¿No es así?.

martes, 16 de junio de 2015

PONIENDO A PRUEBA NUESTRA EXISTENCIA

Por Martín A. Fernández C. 08/06/2015

A principios de este año visité las ruinas de la ciudad de Chichen Itzá, la cual está ubicada en la península de Yucatán a unos 188 Km de Cancún, México. Esta ciudad del período Mesoamericano fue fundada en el año 525 d.c., y fue el principal centro de poder de la península Yucateca entre los años 900 d.c. y 1.500 d.c. En 1988 fue declarada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, y en 2007 el Templo de Kukulcán (La Pirámide), que forma parte de ella, fue reconocido como una de las nuevas maravillas del mundo. Además de esta obra, se encuentran otros edificios emblemáticos y de valor artístico, tales como: El Observatorio, Las Monjas, La Iglesia, La Casa Colorada, Templo de Osario, El Castillo, El Templo de Los Guerreros y el Gran Juego de Pelota.

Al observar el templo de Kukulcán, que es una pirámide monumental, viene a la conciencia preguntas como ¿Quienes diseñaron su estructura y orientación para el equinoccio? ¿Cómo fue el proceso de su construcción? ¿Cuántos hombres participaron en su construcción? ¿Cuánto tiempo llevó hacerlo? En fin, la organización que tuvieron que tener para que por generaciones hubiese continuidad hasta su finalización. 

El Observatorio es una obra que representa el conocimiento y el avance científico de esta cultura, cuyos sabios estudiaron en el tiempo el curso del Sol, la Luna y la disposición de las estrellas en las noches.


El Campo de Juego, lugar de encuentro del pueblo para un momento de recreación colectiva y de ritual religioso, es una edificación que perfectamente representa el concepto arquitectónico y jerarquía social que actualmente se viven en los stadium de juegos modernos (béisbol, fútbol, rugby, etc.), tales como: el propio campo de juego donde los jugadores interactúan, las gradas para la gente común y los lugares especiales para los jerarcas  o sacerdotes de aquella época. Estar en el medio de estas ruinas y hacer un ejercicio de empatía hacia el pasado, se siente la emoción y la energía que se pudo experimentar en ese lugar: la presentación por parte del sacerdote o monarca, los gritos de ánimos de los espectadores, los jugadores de los equipos corriendo para lograr lo que hoy en día llamamos “Gol” en el futbol, y el final del juego donde hay un sacrificio humano como ofrenda a los dioses.

El estar en este lugar arqueológico, hace pensar que pronto seremos historia como sociedad y que seremos recordados según los aportes que hagamos a la humanidad. La existencia de un pueblo con un desarrollo avanzado en lo cultural, religioso y científico, representado en significativas obras arquitectónicas, nos demuestra lo relativo que es nuestra propia existencia dentro de la evolución de la humanidad. En unos cuantos años esta sociedad moderna que representa lo que somos, formará parte de un pasado que quizás las generaciones futuras nos reconozcan por nuestras ciudades en ruinas  o sus visitas a museos y bibliotecas virtuales o de otro tipo de dimensión, y entonces, seremos para ellos una sociedad antigua que, si hacemos las cosas bien en este presente seremos admirados, en caso contrario estaremos en el olvido. 





ESTRELLAS

Por Martín Fernández, 02/06/2015.

“Mis amores vengan para mostrarles esta pintura”, les dice un hombre a sus dos hijos en un salón de exposición de arte, quienes salen corriendo para ponerse cada uno a su lado, sin antes forcejear y discutir por el lugar donde querían colocarse hasta que el padre les dice con tono de autoridad “pónganse de acuerdo”.
  • ¿Cuál pintura Papi?, pregunta la niña o más bien una preadolescente de 12 años, que casi logra la altura de su padre.
  • “La que está en el techo Vicky”, se adelanta a decir Juan quien es dos años menor, y que no pierde oportunidad para bromear.
  • “Gafo, tengo derecho a preguntar”, responde Vicky con temperamento.
  • “Ya basta, compórtense” interviene el papá inmediatamente antes de que extendieran la discusión de hermanos. “Noche estrellada sobre el río Rhone, de Vincent Van Gogh, es el cuadro que tenemos en frente”, continúa hablando el padre y luego de una pausa de varios segundos sentencia “me gusta”.
  • ¿Por qué te gusta papi?, pregunta Vicky.
  • Juan, luego de mirar la obra fijamente con el ceño fruncido e inclinando muy despacio la cabeza hacia un lado y luego al otro, buscándole sentido a la misma, le pregunta al padre ¿Estás hablando en serio Papi?,  “a mí me parece que al pintor le fallaba el pulso”, continuó diciendo.

Los tres se ríen  discretamente para no irrumpir el silencio de la sala por las ocurrencias de Juan, y cuando éste iba a seguir con otro de sus chistes Vicky le hace seña para que deje de hacerlo, con un gesto de apretón de labios y viéndolo a los ojos, lo cual Juan entendió perfectamente.
  • “Veamos bien la pintura”, les dice el papá, ¿Qué observan?
  • “Veo grandes estrellas en el cielo, sobre un río o lago”, dice Vicky la mas acuciosa.
  • “Y dos personas al frente papí”, dice Juan intempestivamente antes de que se le adelantaran.
  • “Un pequeño velero” dice Vicky.
  • “Y al fondo hay como un incendio” menciona Juan.
  • “No Juan, no es un incendio, son luces de los edificios que se encuentran al otro lado del río, las cuales se reflejan sobre las aguas”, le corrige el papá.
Vuelven nuevamente a reírse los tres por las ocurrencias de Juan,  pero esta vez sin reservas, alterando la tranquilidad del espacio y viendo como alrededor algunas personas los observaban y se contagian de la diversión.  
  • “El arte tiene su manera de interpretarse, pero si una obra te hace sentir emociones es cuando ha cumplido su objetivo. El paisaje me recuerda  el cielo de un pueblo donde viví como hace unos tres años, llamado Carmen de Uria, que se encontraba en el Litoral Central. En las noches el cielo era un tesoro lleno de estrellas, hasta ahora no he visto algo igual, me acostaba en la terraza del techo de la casa a contemplarlas, se podía identificar todas las constelaciones pero solo conocía la Osa Menor, la Osa Mayor y La Cruz del Sur. Habían algunas que su brillo era mucho más intenso las cuales quizás eran planetas, pero lo increíble es que pasaban las horas y no te cansabas de observar el cielo, y si tenías paciencia podrías hasta ver estrellas fugaces” Hablaba el papá con la mirada perdida en el cuadro y los niños escuchándolos con atención.
  • “Qué lindoi” Dice Vicky con un tono de ternura, y posando su cabeza sobre el hombro de su padre.
  • “Si detallan a la pareja, son unos abuelos abrazados y que están paseando juntos, como simbolizando el amor eterno en la grandiosidad del firmamento”, prosigue el papá para finalizar su contemplación.
  • ¿Qué romántico?, dice Vicky sobre el panorama descrito.
  • ¿Nos vamos papi?, interrumpiendo Juan el momento de inspiración de su padre, “es que ya me aburrí”, continúa diciendo.
  • “Si, veamos otra cosa”, le contesta el papá.
  • “Además papi, sin ánimo de ofender al pintor, me gusta más como tú pintas”, le dice Juan como tratando de arreglar su supuesta ofensa.
  • “Es cierto papi, tú lo haces mejor”, completa Vicky.

El padre se sonríe y los abraza agradeciendo el comentario de sus hijos, y continúan paseando agarrados de manos por el salón de arte.

ESTRABISMO

Por Martín Fernández, 30/05/2015

El otro día fui a revisarme la vista con mi oftalmólogo de confianza,  quien es una amiga de infancia, como regularmente lo hago todos los años para ajustar mis lentes al desgaste natural de mis ojos, es decir, los avatares de la edad. Luego de una hora de una consulta amena, poniéndonos al día sobre temas familiares y personales, mientras me chequeaba la visión y la condición física de mis ojos, me atreví a preguntarle sobre una intimidad que últimamente me atormenta angustiosamente.

A pesar de la confianza de años que nos tenemos realmente estaba muy tímido, pero me llené de valentía e inicié esta confesión.

-   “Mari, quiero aprovechar esta visita para conversar contigo sobre una situación que me está pasando y que me preocupa”,  le dije con una voz nerviosa.

-     ¿Sobre que se trata Martín?, me pregunta con cierta curiosidad.

-   Luego de una respiración profunda y pausada comienzo a contarle, “Creo tener un problema físico, cuya consecuencia me afecta en lo psicológico y emocional”, ella se pone seria estrechando las cejas como indicativo de una mayor atención, “En ocasiones sufro de una especie de estrabismo que me ocasiona déficit de atención”.

-   ¿Estrabismo? ¿Déficit de atención? Explícame mejor para poderte entender”, me dice mi amiga.

-    Vuelvo a respirar profundo y sigo contando “Lo que quiero decirte es que en ocasiones mis ojos sabotean mi concentración, por más que trato de dominarlos para que se enfoquen en un solo objeto o persona, siempre termino viendo varios objetivos a la vez.  En los momentos que estoy solo caminando por la calle este problema no tiene importancia, pero si estoy conversando con algún amigo en un sitio público el estrabismo actúa, y me da vergüenza porque la persona se da cuenta que estoy desviando mi atención, y cuando esa persona es una amiga, inmediatamente me dice un ´párame bolas´ con un tono fuerte”. Mari comienza a hacer muecas con la cara de extrañeza y sigo contando “Peor aún es cuando pasa una mujer cerca, lo cual ocurre repetidamente, el estrabismo me ocurre tan insistentemente que pierdo el hilo de la conversación y mis ojos comienzan a escanear ese objetivo de arriba abajo y de abajo arriba, se fija en su rostro, su cabello, el vestido, sus prendas, sus curvas, sus piernas, sus zapatos, todo lo observable para concluir en mis adentro lo guapa que es esa mujer. A pesar de la belleza con quien esté conversando, mis ojos no obedecen y comienzan a ver doble, no lo puedo controlar, a menos que esté conversando con mi amada, ocasión que mis ojos tienen una concentración perfecta en su rostro, apreciando su belleza, cómo se mueven sus labios y contagiándose de su alegría de verme”.

Mari se sonríe y me responde de un diccionario electrónico de su laptop “Estrabismo es un trastorno en el cual los dos ojos no se alinean en la misma dirección y, por lo tanto, no miran al mismo objeto al mismo tiempo. La afección se conoce más comúnmente como ojos bizcos”. Y luego continúa diciéndome “Aunque este significado se parece a lo que me cuentas, no tiene que ver en nada con lo que tienes”, y luego con la confianza que tenemos de siempre, con tono regañón me dice “pórtate bien es lo que tienes que hacer”, y completa diciéndome “Bueno, menos mal que siempre me preocupo salir bien arreglada. Ahora anda y vete que tengo que seguir trabajando”.

martes, 19 de mayo de 2015

PERDONAR EL PASADO

Martín Fernández, 18/05/2015.

Es necesario perdonar el pasado, me refiero a errores cometidos por nosotros, y por los nuestros y no tan nuestros, los cuales muchas veces los traducimos en fracasos. Nuestra mente nos trae el pasado para torturarnos, si la dejamos libre es como el salitre que corroe poco a poco el hierro, debilitando nuestra pasión de vivir el presente y la fe y esperanza en un mejor futuro.

Los malos recuerdos sin perdonar nos atascan en el pozo del miedo a vivir, porque pensamos que volverán a repetirse y que podrían significar un volver a fracasar. ¿Cómo seguir siendo valiente en la vida, si nuestra mente nunca olvida?, simplemente perdonando y dejando ir dichos recuerdos, cada vez que regresen.

La acción emocional de perdonar el pasado es como el desprendimiento de la costra de una herida que ha sanado, a pesar de las marcas o cicatrices que deja para no olvidarla. Estas señales que siempre llevaremos con nosotros serán demostraciones de nuestra capacidad de superarnos de las sorpresas de la vida, que siempre tendremos la fuerza interna para levantarnos de las caídas, sin importar que los rasguños sean en las rodillas, manos e incluso en la cara.

La vida es un mar de sorpresas, buenas y malas. Su diversidad es lo que finalmente la define, es lo hace que sea divertida. Si tenemos buenas experiencias, ¿por qué nos enfrascamos solamente en rumiar en los recuerdos venenosos?, detrás de la acción de perdonar surge una acción de reconocer algún aprendizaje, que algo bueno te dejó y hasta apreciar que existió algo generoso. Si vivimos sin juzgar, que las cosas pasan por algún motivo, que todo tiene su razón de ser y que Dios siempre nos tiene preparado algo mejor porque nos ama, no debemos preocuparnos de vivir la vida.

¿Pasado, presente y futuro, dónde quieres vivir? La mejor manera de estar en bienestar pleno es hacer lo mejor en el presente, así tendremos recuerdos hermosos y un buen porvenir.

jueves, 14 de mayo de 2015

YO QUIERO SER HÉROE

Por Martín Fernández, 11/05/2015

En mi locura ocurrencia de esta edad madura por la cual transito, que es distinto a estar en madurismo, tuve un empeño en querer ser un héroe, en convertirme en un superhumano, en aquella persona con poderes infinitos, con capacidad de dar vidas o de salvarlas, que pueda proteger a los desvalidos, que sea fuente de inspiración para liderar valores sobre el amor al prójimo y a la humanidad misma. Para lograr esto, ayer Domingo me fui a la Iglesia con el propósito de tener una conversación seria con Dios.

Estando en el templo de Dios, muy temprano en la mañana, sentado cerca del altar, comencé a suplicar para que me convirtiera en héroe, acompañando a esta invocación con varios Padre Nuestro y Ave María, que son los únicos rezos que recuerdo de inicio a fin. Luego de insistir por largo tiempo soportando el calor sofocante de estos días de Mayo, de la nada sale un pajarito revoloteando por encima de mi cabeza, se me parecía a un canario por su plumaje amarillo con tonos marrones.

¿Quieres ser héroe?, escucho claramente mientras el animalito seguía volando sobre mí. Empecé a mirar alrededor para ver si alguien me estaba vacilando, tal fue el esfuerzo que casi me tuerzo el cuello. 

¿Quieres ser héroe? vuelvo a escuchar, pero esta vez me di cuenta que era el bendito pájaro y rápidamente pensé que se trataba de un periquito o una especie de loro diminuto. 

Al rato veo que dicho parlanchín se posa sobre el tope del altar de la iglesia y mirándome fijamente me dice ¿Quieres o no, ser héroe? Inmediatamente me levanté del banco, mi corazón latía desbocadamente, mis piernas temblaban, ahora si sudaba de verdad, estaba realmente asustado, y pensaba que a mí sí me iban a tildar de loco por  escuchar a un pájaro. Solo se me ocurrió preguntarle ¿Quién eres?, sin dejar de mirarme me respondió “soy un mensajero de Dios, quien me pidió que conversara contigo”, e insistió con la pregunta ¿Quieres o no, ser héroe? Aún con dudas de lo que me pasaba, le respondí con voz temblorosa “sí, sí quiero ser héroe”, y luego de una pausa, con voz firme le hice una acotación bien seria “sí, sí quiero ser héroe, pero no cualquier héroe, quiero tener super poderes, ser invencible ante cualquier eventualidad, de energía inagotable y que no tenga que volar al Sol para recargarme, que pueda ejercer mi dominio solo con la mirada, que tenga la sabiduría suficiente para…”, es entonces cuando el canario me interrumpió diciéndome ¿Por qué no te callas?, “ya entendí lo que quieres ser”, y con voz arrogante me dice “Eso es pan comido, en realidad es muy sencillo, ya he convertido a muchas personas en esa clase de héroe”. Esto me decepcionó profundamente, pensaba que sería el único en este planeta.

El ya no tan simpático canario me aclara que tengo que hacer unos cuantos sacrificios, y me pregunta que si estaría dispuesto a hacerlo, a lo que dije “espera un momento, no me vas a decir que tengo que vender el alma al diablo”, y el pájaro me peló los ojos diciéndome “espero que estés bromeando, me refiero a los siguientes sacrificios”, y empezó a listarme:

Debes estar dispuesto a llevar un feto en tu vientre por 40 semanas, considerando que tu cuerpo se deformará, que tendrás cambios hormonales, aumentarás de peso y tendrás alteraciones emocionales.

-  Debes estar dispuesto a aguantar el dolor de parto, o que por medio de una cesárea te abran el vientre para sacarte el bebé.

-  Debes estar dispuesto a amamantar al bebé cada 3 o 4 horas, sin importar el sueño que tengas.

-  Debes estar dispuesto a desvelarte toda una noche vigilando el sueño de tu hijo cuando se encuentre enfermo.

-  Debes estar dispuesto a alimentar a tu hijo, aunque tengas que dejar de comer en ciertos momentos.

-  Debes estar dispuesto a vestir, llevar y recoger a tu hijo al colegio, trabajar y además, atender la casa.

-  Debes estar dispuesto a ser el líder de tu hijo guiándolo por el buen camino.

-  Debes estar dispuesto a reprimir a tu hijo cuando sea necesario, a pesar del profundo amor que le tengas.

-  Debes estar dispuesto a amar tu hijo tanto, que sacrificarías tu vida por él.

-  Por último, luego de todos estos sacrificios, debes estar dispuesto a dejarlo que se vaya para que haga su propia vida.


“Espera pajarito”, le interrumpí ya aturdido, ¿tú lo que quieres es convertirme en madre? Le pregunté. Quien me responde “eso es lo único que calza perfectamente con los poderes que me estas solicitando”. Solo pude asentar con mi cabeza que tenía razón, y le dije “ya existen suficientes heroínas en este planeta, mejor sigo siendo lo que soy, pero esta vez procuraré ser un mejor hijo y reconocer el valor de mi madre.